miércoles, 19 de diciembre de 2012

Estimúlate


Es evidente que en nuestro diálogo interior tenemos una serie de mensajes negativos tales como “no puedes, no vale la pena, fracasarás, que dirán de tí, es complicado...” Y es que cuando el enemigo está dentro hay que combatirlo desde dentro. De buenas a primeras con un chasquido de dedos es muy difícil hacer que esa voz se vuelva positiva o simplemente callarla. En cierto modo, es bueno que forme parte de nosotros mismos para que nos dé un ligero toque de prudencia, pero no para que fulmine todas las iniciativas. No sería capaz de contar la de estímulos neutros que he recibido y esa maldita voz se ha llevado a su territorio; por no hablar de los buenos que se han quedado en rumiaciones que no han llegado al músculo, es decir, diluidas en los “y si... y si... y si..” basados en una estadística claramente sesgada hacia lo negativo. Basta que hubiese un mal resultado para que olvidase las decenas de éxitos. No hay nada peor que un diálogo interior activo-negativo para que todo se quede en intenciones... En definitiva: ¡esa voz apesta!

Escríbete, háblate en voz alta e imagínate; activa de una forma más potente ese cerebro que ha aprendido tanto, que tantas soluciones ha dado. Si te paras a pensar, tu cerebro es y sigue siendo brillante; reconóceselo y rétale... ¿acaso no respondió en tiempo de crisis?

Empieza por escribir... ¿qué tal unas notitas con mensajes positivos? Escribe tus sueños y ponles una fecha, o simplemente lo que quieras que ocurra. ¿Por qué no unos post it con los logros conseguidos? Seguro que funciona para recordarlo. Sobre todo escribe objetivos... ¿por qué no escribirse más a uno mismo? Es muy fácil que tu voz interior te llame estúpido, pero es más complicado escribir “soy un estúpido”. En definitiva: ¡escríbete!

¿Te atreves a hablarte en voz alta? ¿Qué tal un poco de refuerzo positivo con unas palabras? No es sólo para decirte lo guapo o guapa que eres, sino más bien para verbalizar sentimientos y sobre todo objetivos. Una meta es menos lejana si la escuchas. Con este sencillo gesto, tendrá más cuerpo y se empezarán a romper muros. Seguro que te gusta escuchar de tu propia voz lo que vas a ser.

La imaginación está infravalorada y, a veces, hasta mal vista. Te invito a que cierres tus ojos, a que te relajes y empieces a visualizar lo que quieres ser. No pienses en cómo ni donde estás ahora; sólo pon tus 5 sentidos en cómo quieres verte, como si de una película se tratase.  Disfruta ese momento. Tu cerebro se pondrá en marcha para que esa situación tan placentera se repita en la realidad. Si no eres capaz de imaginarlo, tampoco serás capaz de conseguirlo.

Juega a hacer algo nuevo con tus sentidos para fulminar esos mensajes sin sentido culpables de que hayas dejado tantas cosas por hacer.

sábado, 8 de diciembre de 2012

Triatlón en Australia.

Escribí este articulo para Triatlonchannel A finales de septiembre aterricé en Melbourne dispuesto a pasar un año. La principal razón para venir es que sólo tengo una vida y la quiero disfrutar aprendiendo. No me podía quejar de mi vida en Madrid, pero todavía menos puedo hacerlo de mi vida aquí; en éste caso, puedo aplicar aquello de que “lo bueno es enemigo de lo mejor”. Trabajo, estudio y entreno más que en Madrid y estoy encantado. Es un país sin paro ni crispación y la gente es "easygoing". En Australia existe un gran respeto y casi admiración por el deportista de competición. El triatlón no es para "super hombres" puesto que ya es un deporte popular. Se ven cientos de cabras tope de gama en cualquier carretera y hay un grandísimo respeto hacia los ciclistas. Además, Melbourne tiene una cultura de deporte increíble; desde las 6 de la mañana puedes ver a muchísima gente entrenando, y las piscinas y gimnasios abren a las 5. El pasado domingo 23 de noviembre tuve la oportunidad de participar en mi primer triatlón en Melbourne. Fue una especie de esprint (500–20–5), y es el primero de un circuito que se hace en torno a la ciudad. Podéis verlo en www.supersprint.com.au Participamos unas 2.000 personas, en 3 categorías, todas sin draftin, menos la élite, y me sorprendió la cantidad de mujeres que participaron. La categoría elite está cerrada para unos 30 corredores y otras tantas corredoras; la mayoría éramos invitados que competimos con el top que nos proporcionó la organización. ¡Es increíble cómo compiten, sin apenas un segundo de relax! Nadamos a ritmos a los que no he nadado allí, en bici a palos constantes y en la carrera, muy pocos pinchan. Nadé fuerte, pero sin coger agua, perdí un grupo en bici (en 10 semanas sólo había hecho 20km con una bici prestada), y corriendo me mantuve por debajo de 3:30. Me vine a Australia sin saber si podría competir en triatlón, con unas zapatillas de entrenar, el neopreno y el integral del CTOA (por si acaso), y ahora tengo de todo. Cuento con el patrocinio de Orbea Australia que me cede la Orca Gold, y me equipa con sus productos (casco, ropa...) Y de Orca. Además, tengo la ayuda y el apoyo de Paul D´Andrea, manager de Sierra Sports and Tours, que lo mismo me hace entrenar con Macca que me ayuda a gestionar todo esto. Todavía me quedan por conocer muchas cosas sobre el triatlón aquí, pero hay diferencias que ya he percibido entre España y Australia, entre ellas, que aquí el triatleta es más relajado, más intrascendental, menos triatleta fuera del triatlón, hay menos importancia de los equipos y la federación apenas tiene protagonismo. Si alguien esta pensándose la opción de vivir la aventura, le animo. Puede escribirme, y estaré encantado de informarle y ayudarle.