martes, 9 de octubre de 2012

A veces lo bueno es enemigo de lo mejor.



La primera camiseta que vemos en rebajas, el hotel que tiene descuento, el chico interesante que se acerca... a veces lo bueno, que sin duda lo es, resulta enemigo de lo mejor pero... ¿qué es lo mejor?


Podemos cambiar la camiseta o comprar las dos, tampoco importa mucho el hotel si el lugar y compañía es buena... pero imagina esta situación: continuar con tu trabajo o aceptar un reto que viene de fuera.

Lo malo lo convertimos en bueno por la comodidad y ausencia de incertidumbre, lo mismo que la incomodidad e incertidumbre hace malas, lejanas e inaccesibles tantas y tantas buenas oportunidades.

Voy a mirar lo mismo desde otro lugar: lo mejor puede que suceda si no ocurre lo bueno. Cuando las cosas nos vienen sin haberlo elegido, pues que sea lo que Dios quiera, pero si somos nosotr@s mism@s los responsables de decidir qué camino si y cuál no, el asunto se complica. ¿Cuándo?, ¿qué?, ¿hasta cuándo...? Son tantas y tantas preguntas con las que nos ahogamos en ese mar de incertidumbre.

Estoy seguro que cuanta más concreto sea lo ideal para ti, lo mejor es sólo una llave que te leva a este ideal y lo bueno no es un enemigo de lo mejor, si no la forma de conseguirlo; hasta lo malo tiene un bonito nombre: Oportunidad.
Sin abandonar lo ideal... ¿Qué es eso de lo ideal?, ¿hay algo más emocionante, excitante, valioso e ideal propiamente dicho... que disfrutar cada día de lo que te gusta? Ese ideal no es tangible, no tiene nombre, cifras, ubicación, ni fecha... Si tu ideal no es una meta en si misma, si no un bonito camino que recorrer, lo bueno y lo mejor tendrán una relación de respeto y crecimiento; paciente pero no conformista y sabiendo que la cuerda con la que hoy nos atamos, mañana puede que sea la que nos estrangule.

viernes, 28 de septiembre de 2012

¿Cómo puede ir mejor lo nuestro?

Cuando una relación no funciona tendemos a buscar cambios. No solo hablo de relaciones interpersonales, también hablo de relaciones intergrupos o simplemente de la relación que mantenemos con las entidades, llámese sociedades, religiones, gobiernos, admnistracones, familias...

Contemplo 3 posibilidades de cambio generales: El cambio ajeno, el cambio de la situacion y el cambio personal. 
La gran tendencia es buscar el cambio ajeno, que a la vez es el más costoso energeticamente hablando. Se puede buscar el cambio en uno mismo apostando cada cual lo que quiera o pueda y orientado en el propio interés. Por último podemos buscarlo en la forma de relacionarnos, hacía el bien de las tres partes.

Vamos a imaginar a una pareja con problemas. Es probable que ambos tiren balones fuera y que la percepción de cambio sea ajena. "Tu haces, eres... y no haces y no eres..." También puede suceder que ambos piensen en cambiar algo en la forma de relacionarse y lo gahan de forma constructiva, esperando, sin certeza de resultados, una nueva dinamica en la relación. "Qué puedo hacer para qué mi relación fucione mejor, para encontrar lo mejor de él/ella" Por último puede darse un cambio en cada miembro por si mismo, centrado en sus propios intreses únicamente. "Como estamos así yo voy a hacer ésto y mirar por mi"
Cada cual que piense cual es el más común, la que utiliza o ha utilizado y en las consecuencias de decantarse por un cambio sabiendo que no hay dos personas iguales ni dos relaciones iguales.

En mi opinión una relación del tipo que sea en las que los implicados esperan el cambio de la otra parte o buscan su propio cambio sin pensar en las consecuencias que traerá a la propia relacción, tarde o temprano dejará de haber un proyecto común.

Ante una crisis pasar del planteamiento tú tienes... al ¿qué voy a hacer yo para que lo nuestro vaya mejor... Es casi una garantía de que sí algo se puede salvar, se salvará. Quedarse fuera del problema esperando pasiva o haciéndolo activa-destructivamente, dificilmente traerá prosperidad de las tres partes: Yo, tú y lo nuestro.

El cambio de punto de vista del problema y la empatia es fundamental para buscar soluciones de éste tipo, el coaching trabaja en ésta dirección.

¿Por qué no aplicarlo también a nivel social e institucional?

Hay doctores que fuman, nutricionistas con malos hábitos alimentícios; también psicologos y coachs a los que les cuesta seguir sus propias teorias.