martes, 3 de junio de 2014

Karla Mckinlay

Post de Junio en "Epo for my mind" Sport Training

Karla en Kona
Sabia que Karla era una fuera de serie y por eso le pedí que me contase su historia para compartirla con vosotros; autentico EPO para tu mente. Según iba leyendo no podía creer todo lo que venia escrito en el extenso mail. Si eres triatleta sabes que alguien que gana 3 Ironman en su grupo de edad en una misma temporada tiene algo especial y quizá eso es lo que menos me ha sorprendido de Karla.


“Ironman no es triatlón, es una vida” se puede leer en una de sus camisetas y Karla bien lo sabe. La vida empezó de forma complicada ya que tuvo que emigrar a UK con 5 años y perdió a sus padres con 14 y 16 años. Karla ha vivido experiencias extraordinarias, de esas que te obligan a salir de la zona de confort, como embarcarse en una aventura de 6 meses por África en un Land Rover después de terminar los estudios de medicina para terminar ejerciendo 3 años en Kenia y otros 3 en Rodesia después. En 1977 la guerra le hizo que tuviera que elegir otro destino; esta vez sería Australia. Sin duda una vida poco convencional.

Como deportista, se vio obligada a dejar el hockey de competición porque sus rodillas no lo aguantan y decidió probar con el triatlón con 62 “years young” como ella me escribe. ¿Qué adjetivo pondríais al carácter de alguien que toma esta decisión? El mini sprint le supo a poco a una persona que antes de que el triatlón existiese se dedicaba a “pasearse” por el Everest, a si que esa misma temporada ya decide retarse a si misma en un half Ironman. Afortunadamente nunca es suficiente y menos de 12 meses después de su debut, a la edad de 63, finaliza su primer Ironman. El triatlón se invento para personas como Karla.

Y desde entonces monta las bicicletas que salen en las contra portadas de las revistas, gana sus grupos de edad incluidos a la mayoría de los hombres, queda por delante de todas las participantes de grupos de edades mas jóvenes, tiene una marca personal de 12 horas 54 minutos en los 3,8-180-42km así como pódiums en Kona, donde se ha comprado una apartamento. Recorre el mundo compitiendo en las mejores pruebas (Se va a perder Roth porque va a ser abuela para la fecha).Yo creo que Karla con 68 años sigue compitiendo triatlón como una profesional porque aun le queda algo por conseguir: Ganar Kona en su grupo de edad, algo que tiene entre ceja y ceja y se que va a lograr. Por el momento me ha dicho que no tiene previsto retirarse.

Karla hace que todo suceda. Ella vive de una manera diferente a la nuestra. Se despierta entre las 4 y las 4 30 y se acuesta en torno a las 9. Entrenamientos, meditación, tareas cotidianas, socializar, lectura, estiramientos, trabajar y comida realmente sana son las llaves que abren las puertas para pasar de los imposibles a lo conseguidos.

Me han dicho los de su pueblo que la ven entrenando cuando hasta los jóvenes más valientes se quedan en casa, que el frio el calor o la lluvia no rompen sus rutinas de entrenamiento. Karla es tan disciplinada y metódica como un triatleta profesión escandinavo.

Recuerdo una anécdota cuando estaba entrenando con Macca y Karla en Vitoria antes del campeonato del mundo de larga distancia. Ella le preguntó si hacía triatlón y competía en la prueba; no tenía ni idea de quien era! El se proclamó campeón del mundo absoluto, ella subcampeona en su grupo de edad. Los dos  son autenticas leyendas.

Con este articulo solo quiero invitaos a que leáis el texto que ella misma me ha escrito y que esta publicado en este mismo blog (en inglés). Karla cuenta su evolución como triatleta, sus rutinas, alimentación y motivación y mucho más



Si alguno de los vuestros esta dudando si probar el triatlón, contarle la historia de Karla y seguro saldrá de dudas.

miércoles, 14 de mayo de 2014

Balance

Eso tan simple que unos ven y a mi tanto me cuesta siquiera apreciarlo, el balance que tan sencillo es de apreciar en otros que son como yo y que tan complicado es encontrarlo.

¿Dónde encuentro el balance cuando me dices que no la quiera y no puedo si quiera dejar de imaginarla compulsivamente? ¿Cómo la abandono si estoy ciego con ella? Se que se trata de encontrar el balance entre ser un idiota y solo parecerlo, entre vivir para conquistarte y no vivir por miedo a perderte, entre ser el arrogante que te enamoro y el pusilánime que has abandonado.

¿Y cómo equilibrio la balanza cuando compito conmigo mismo? Quito una pesa del plato de la ambición y la coloco en el de la pasividad a ver si así se equilibra esta atormentada vida? ¿Qué hago cuando el puedes, debes, vales, tienes… me atormenta y me empuja sin control? ¿Cómo hago para no frenarme con los lastres del podría, debería,  valdría y tendría…? ¿Cómo equilibro todos esos pesos en la balanza?


El equilibro está entre hacer que me quieras y dejarte quererme, el balance esta en un lugar entre disfrutar lo que hago y no sentir culpabilidad por dejar de hacerlo. No se donde esta lo bello y lo horrible, desconozco donde se frena, cuando es suficiente, temo descubrir demasiado tarde la diferencia entre ser y haber sido.


Balances imposibles entre personas incompatibles, balances utópicos en mentes demasiado despiertas, balances que solo llegan cuando se rompe el equilibrio y el ansiado equilibrio que nunca se consigue cuando uno lucha consigo mismo.