Recuerdo cuando estuve ciegamente enamorado, de ésto hace 10 años. La ruptura fue en la semana santa de 2003. Lo tengo grabado como algo tremendamente duro, fue horrible y sobre todo era lamentable la versión de mi que estaba ofreciendo.
Era una amor de finales de verano, que caí fulminado a los encantos de esa chica de raíces andaluzas. Realmente era feliz con aquella preciosa adolescente que abrió mis ojos y me lleno de vida. Creo que ella también sintió mucho por mí. Las cosas comenzaron a torcerse cuando el miedo a perderla se apodero de mí. Estaba realmente cegado y no podía ver la situación con claridad, recuerdo que todo lo hacia por lo que ella pudiese pensar o por las consecuencias que en ella tendría. Tras pasar 10 años soy consciente de que en aquella época yo no estaba en el centro de mi vida, que ella era el eje de la galaxia de todos mis pensamientos. ¿Podéis deducir lo que pasó, verdad? Agradezco que por aquel entonces no existieran las redes sociales, aunque sin embargo podía haber existido whats app, no se me olvida que pague 168 euros de móvil... de los cuales seguramente 150 fueran para discutir. Finalmente ella se aprovecho... pero yo le di barra libre para abusar de mí, a si somos los hombre ciegamente enamorados.
Cuando oigo éso de como se lo va a tomar ella, es que se va a enfadar, no puedo hacer eso y si no me llama... se que estoy hablando con un hombre enamorado ciegamente. La hipótesis se confirma cuando les pregunto qué y cómo se sienten y en menos de 5 palabras aparece la palabra ella y comienzan de nuevo con la misma canción... como un día hice yo cuando me preguntaban por aquella encantadora chica.

No hay consejo que vayas a seguir por bueno que sea, no hay nada que puedas planear o decisiones que vayas a tomar que esa chica no pueda desmontar con su mirada o con una llamada, perdiste tu criterio y estas a merced de lo que ella decida, si hay mucho o poco, para todo o para nada, ella será quien lo decida. Se lo has puesto tan fácil que difícilmente te valorará.